viernes, 14 de noviembre de 2008

Esclavos del tiempo

Bueno, puesto que hoy ha sido un día normalito tirando a aburrido de contar, voy a escribir una reflexión más.
Somos esclavos del tiempo. Vamos de un lado para otro, pensando siempre cuánto tiempo falta para que esto o lo otro acabe, o corriendo porque llegamos tarde a tal o cual sitio. Nuestras vidas se rigen por algo tan simple, tan nimio como es el tiempo, un segundo tras otro, una milésima tras otra, domina todas nuestras vidas, todo nuestro mundo. Pero a la vez somos dependientes de él: llevamos un grillete en la muñeca, que nos indica qué tiempo nos queda para que termine algo, o cuanto tiempo nos tenemos para llegar a tal sitio. Somos sus esclavos y a la vez dueños de él.
Pero esto tiene un porqué. El tiempo es parte nuestra, es decir, de él dependen nuestras acciones, y nuestra vida, ya que tenemos el tiempo limitado (todos vamos a morir algún día, y nunca sabrás cuando). Por tanto, hay que aprovechar el tiempo. Pero la pregunta es: ¿como aprovecho el tiempo? ¿intento hacer, cada día, cada hora, el máximo de cosas posibles o por el contrario intento hacer poco pero disfrutando y poniendo en ello todo mi esfuerzo y dedicación? ¿Qué opción elegir?
En esto yo no puedo ayudar, puesto que cada cual debe elegir como aprovechar (o desperdiciar) su tiempo, puesto que es dueño de él. Pero no olvidéis una cosa: el tiempo se acaba y no se puede recuperar. Es mejor gastar un poco de tiempo pensando qué hacer con él que hacer algo de lo que no estés seguro, pues probablemente estarás tirando el tiempo a la basura.
Que cada cual reflexione sobre esto si cree que no está desperdiciando el tiempo. Espero que si habéis leído hasta aquí, no consideréis que vuestro tiempo lo habéis gastado en vano.
Por último, y para no perder las buenas costumbres, dejo un vídeo, de uno al que se le acabó el tiempo. Es una canción suave; es una de mis baladas favoritas. Espero que la escuchéis y os guste, además tiene uno de los mejores solos de la historia. Un saludo y espero que gastéis vuestro tiempo sabiamente!

1 comentario:

Pedro A. Rodríguez dijo...

Hermosa reflexión. Creo que para encontrar el origen de este "problema" hay que remontarnos a los orígenes: el dinero.

Creo que cuando creció el comercio y el dinero se empezó a expandir, se acabó la vida humana... ahora todo es dinero. El dinero mueve al mundo, desafortunadamente.

Termino con otra reflexión que escuché de mi profe de Lengua: Dicen que el dinero no es la felicidad... ¡oh! pero cómo se parecen.

Saludos