lunes, 25 de mayo de 2009

Sábado: El camino del samurai.

Sábado: día de competición. Me despiertan unos golpes: los críos pequeños habían cruzado la llave, y no podían abrir la habitación... si es que... siempre la lían xD.
Esto a las 7 de la mañana.
Me acicalo mientras escucho "Walk" de Pantera, para ir a tono. A las 8:30 al comedor, a desayunar, ya con las maletas recojidas y demás. Cuando salgo, veo que está lloviendo: algunos dicen que ha caído un tormentón del 15, pero yo no me he enterado de nada: he dormido como un tronco (cosa extraña en los campeonatos...).
Tras desayunar, al pabellón. Llegamos y, como siempre, nos cambiamos.
Ahora nos tocaba esperar, mientras acababan las formas (normalmente es la estructura de los campeonatos: primero formas = katas y después los combates).
Antes de que nos pudiéramos dar cuenta, ya estábamos camino del tatami, donde íbamos a hacer la exhibición. Joder, dá miedo: a veces las cosas pasan más rápidas de lo que parece... o uno quiere.
Empezamos la exhibición con unas katas. Cuando me toca a mí, ando algo nervioso; los nervios desaparecen en cuanto me pongo el Men (el casco), para hacer combate. Hasta este momento la gente pasaba un poco del tema, hasta que nos ve con el equipo puesto (un tío vestido con armadura de samurai... impone bastante, la verdad). En el momento en el que hacemos los combates, las gradas están más o menos encima nuestro.
Y antes de que me dé cuenta, ya habíamos terminado, y estábamos saludando. Nos acercamos al presidente de la federación, tanto a nivel nacional como internacional. Nos felicita por nuestra exhibición, dice que está agradecido, y que hemos abierto un camino (somos los únicos, a nivel nacional, y creo que internacional, en hacer kendo en esta federación, con afiliados en sitios tan dispares como brasil, bahrein, inglaterra, EEUU). Nos dá una placa para la escuela y una medalla a cada uno.
Tras terminar de ver todos los combates de nuestros compañeros, nos vamos a comer. Puesto que en Amurrio ningún bar podía albergarnos... así que cada uno por su lado. Al final acabamos comiendo en la puerta de un eroski, un bocata de salcichas. Por poco reviento xD.
Luego, al albergue. Esta vez, estaba en pleno centro de Vitoria: duchas comunitarias, habitaciones con literas, tipo barracón. Nos duchamos y cenamos, y luego, tras contar una buena tanda de chistes en la habitación de los tíos, nos vamos unos cuantos en búsqueda de un bareto. Joder, hay poco ambiente un sábado por la noche allí: 15 minutos para encontrar un puto bar! Allí que encontarmos uno, y nos tomamos un golpe: un Absolut con limón para mí. Tras un rato, nos vamos a la puerta del albergue, y, puesto que había que conducir al día siguiente (no podíamos ponernos hasta el culo, ni acostarnos tarde) nos tomamos unos chorros, puesto que uno llevaba botellas en el coche (Nota: no hay campeonato sin alcohol; hay que celebrarlo siempre xD). Así que un befeater con coca cola. Y a sobarla, que mañana volvíamos para Murcia.
Black Sabbath - Iron Man