jueves, 11 de junio de 2009

Los riesgos de la profesión

Hoy he aprendido cuáles son los riesgos de ser chapista... y vaya si los he aprendido.
Por la mañana, a montar el Koleos: estando ya subido al elevador, y como no iba la dirección (necesitan la mierda de la tarjeta... asco de Renault xD) me he subido mientras estaba el coche en el elevador (en las pegatinas que hay en el elevador es una de las cosas que dice que NO hay que hacer), mientras el chapista me lo subía hasta arriba (y yo con vértigo).
Imagináos enganchado al coche, con la puerta cerrada, a unos 2 metros de altura, solo apoyado en la pata del elevador... así que he abierto la puerta y me he metido dentro, hasta que me han bajado.
Y por si eso fuera poco, me he hecho otro "tatuaje": me he vuelto a quemar xD. Esta vez en el brazo, con un tubo de escape recién soldado...
En otro orden de cosas, por la tarde, hemos bajado la Kangoo de la bancada, y me ha tocado recojer todas las piezas de la bancada... y pesan un huevo (o dos).
A la vuelta, y como estamos en fiestas, no tenía gimnasio, así que me he subido al campo con mi novia, a despejarnos un poco...
Mañana más, y a ser posible, mejor..
Anthrax - Room for one more

Otra canción del disco que he ido escuchando en el coche. Está bastante guapo.

2 comentarios:

Lito dijo...

trabajo insalubre el tuyo jaja

Metallica dijo...

Lito: pues ya ves, pero alguien tiene que hacerlo...
Gracias por pasarte!